ONE, TWO, THREE, FOUR!
“Paseaba a su perro como todas las noches por la cercanías del estadio y no pudo por más que blasfemar para sus adentros. Los ladridos no le dejaban oír aquella canción. Tampoco el sonido que brotaba de las gradas daba para mucho más. Los zambombazos del bombo de la batería y la batalla que libraban cuerdas y teclados convertían poesía urbana y rocanrolera – nacida en la mismísima Nueva Jersey- en un zafarrancho de notas angustiadas. Pero aquella rasgada, potente e inconfundible voz se sobreponía a los sudores de los ingenieros de la mesa de mezclas, a las miles de almas que mascullaban, inventaban y reproducían la letra de aquella pieza y, finalmente, al gañido de su mascota. “Eres el Jefe. Sin duda, eres el Jefe.” masculló Pere, fumando el último cigarrillo del día, alargando su cotidiano paseo calle abajo, cerca del río, tarareando el estribillo que hizo suyo, tiempo atrás, cuando se sabía un corazón hambriento.”
Fragmento del libro: “One, two, three, four!”
Autor: Steve McGarres (1966)
Fotografías directamente del móvil de Manuel Forés.
Fragmento del libro: “One, two, three, four!”
Autor: Steve McGarres (1966)
Fotografías directamente del móvil de Manuel Forés.
Que fuerza tiene la actuación del Jefe, hasta consigue "penetrar" con su guitarra el dedo de una de sus seguidoras (la del reloj). Simbiosis total.
ResponderEliminarMe dio endivia. No por lo mal que toca la guitarra (que también) sino por esa vitalidad que transpira en el escenario, a horcajadas entre su Fender Esquire del 53 y la sonrisa sincera que da el deber cumplido.
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