ARENAS



“Y una lágrima le cayó en la Arena. Y se mezcló con la sangre derramada por el gran Spiculus mucho antes de convertirse en un hombre rico de bienes que no de espíritu. Y desapareció con las primeras gotas de aquella tormenta de verano, de ráfagas iracundas y demoledoras. La sangre, la lágrima, el gladiador”.

Texto de Marco Fabio Quintoano (Alfaro c. 25-Roma c.85), de su obra “De remediis fortuitorum ad Gallionem.”

Fotografías de Manuel Forés.



Foto 1: Anfiteatro. Fila 10, Grada 4, Asiento 18.

 Foto 2: Piloto con sus dos Bigas

Foto 3: Bárbaros festejando su manumisión.

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