Microcuento 11.

Entonces sonaron las doce en la alarma del móvil. Dio un último sorbo a su copa, cogió el abrigo y, despidiéndose atolondradamente, salió corriendo hacia su casa como alma que huye (o busca, que en ocasiones no se sabe muy bien) del diablo, perdiendo un zapato recién estrenado en la tercera zancada.

Para cuando llegó,  no tuvo más remedio que pagar una hora más a la estudiante que cuidaba a su hijita.

Microcuento#



Comentarios

  1. Respuestas
    1. ¿No puede ser unisex? Salvo por el género masculino del diablo (diablesa no tiene el mismo significado) la microhistoria podría referirse, también, a un hombre. Claro que, tendrían que darse circunstancias muy desfavorables para que el porta no hubiera dejado a su hijita con los abuelos .....¡¡¡¡maternos!!!!

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares