SITTIN´ON THE DOCK OF THE BAY: HACERSE Y DESHACERSE.
Antonio
suele ir al puerto -a El Grau- al final de la jornada, un poco antes de que el
sol se ponga a sus espaldas. Mira al frente y respira, como siempre, aquel olor
idéntico al de un whisky escocés –lo juro- que un día me dieron a probar. La
cata: diesel, alquitrán, yodo, salitre, madera, humo, tabaco de mascar, pescado
y sudor del de verdad. Se recuerda de niño paseando de la mano de su
abuelo. Y se recuerda, también, algo más mayorcito, faenando en la barca de su tío, sin ventajas
por el parentesco y con mucha hambre. Su ilusión por ser marinero reducía el ruido
de sus tripas y el del frío, empeñado en colarse por los agujeros de su suéter
de lana (y por los de sus únicos zapatos). Esa misma ilusión era la que le
hacía superar el cansancio extremo y el miedo (ya no tanto al mar profundo e
inhóspito como al de no llevar nada de comer a casa).
Los
extraños haceres y deshaceres de su intensa vida le cambiaron el sueño. Quizás
fuera debido a tanto madrugar (“A quien madruga ... “). Nada de eso le ha
borrado su picara sonrisa. Ni sus ilusiones. Y roza los setenta.
Sé
que Antonio escribe su biografía. Y sé que auxilia a su recuerdo con largos
paseos frente a la (su) mar. Sus memorias se hacen y deshacen en el agua calma al abrigo de las dársenas mientras, su presente, sigue abriendo nuevas rutas y recogiendo polizones.
Nota:
Es probable que si mi amigo Antonio supiera silbar y cantar –que tengo mis
dudas, pues nunca lo oí- seguro que añadiría como simple banda sonora de su
visitas al puerto de Valencia, aquello que cantó Otis Reeding:
“Sittin' here resting my bones
and this loneliness won't leave me alone.It's
two thousand miles I roamed
just to make this dock my home
now.
I'm just gonna sit at the dock of the bay
watching the tide roll away. Sittin'
on the dock of the bay
wastin' time.”
Letras de Manuel Forés y Otis Redding.



Comentarios
Publicar un comentario