El Ex.TroMpetiXta.
Pulsaba con aplastante seguridad
los tres pistones con el ánimo de que entraran en sus camisas con cadencioso
orden. Hace más de veinte años que mis padres me regalaron una Holton -afinada
en Si bemol- junto a un par de boquillas (una de ellas, no recuerdo cual, me ayudaba
a conseguir tonos más agudos). Dejé en el aire de mi pueblo cientos de miles de
notas previamente ensayadas hasta el agotamiento de todos los músculos de mi boca. Atrás, mi sueño de
llegar a ser tan bueno como Ramiro, el primer trompetista de la Banda Municipal
o como Gillispie, uno de mis intérpretes favoritos.
No creo que vuelva. No quiero
alterar la paz de mi tribu ni la paciencia de mi vecindario.
Letra, música e imágenes de Manuel Forés.
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